El primer duelo de la serie dejó claro que Nacional llegó con el libreto bien aprendido y dispuesto a ejecutarlo con determinación. Desde el salto inicial, el equipo Tricolor impuso condiciones ante un Aguada que apostó de manera excesiva al tiro exterior sin efectividad en los primeros minutos.
Esta elección táctica le dio aire a Nacional, que supo explotar espacios cerca del aro y sacar ventaja con tiros de media distancia. La reacción de Aguada llegó con un mejor rendimiento desde fuera del perímetro, sumado a una jugada clave que derivó en una falta antideportiva y le permitió tomar la delantera momentánea. Sin embargo, Nacional ajustó rápido y con una defensa intensa logró achicar la diferencia para cerrar un Primer Cuarto abajo por 2 (25-23).

En el segundo período, el juego se elevó en intensidad. El seguimiento de Patricio Prieto sobre Sims se transformó en uno de los focos del partido. Por el lado del rojiverde, Wilson se hacía sentir en defensa con bloqueos que alimentaban la esperanza. Pero una reacción innecesaria de Hassell costó caro y dio pie a que Nacional se adueñara del ritmo.
Con minutos destacados de Bernardo Barrera, el Bolso alcanzó su mejor pasaje del encuentro. Las ausencias pesaban en el conjunto rojiverde, Nacional supo aprovechar lo que generaban las distintas bajas de Aguada y se fue al descanso con un marcador de 49-38.

La segunda mitad arrancó con Aguada debilitado y obligado a reconfigurar su juego interior. Nacional, por su parte, mantuvo la intensidad y se apoyó en el desequilibrio de James Feldeine, bien secundado por "Mãozinha" Pereira. El Tricolor no sólo encontró fluidez ofensiva, sino que también neutralizó a su rival, que por momentos dependía exclusivamente del aporte de Sims.
Las lesiones continuaron mermando al equipo aguatero, tanto que incluso con la salida de Feldeine por molestias musculares, Nacional siguió marcando diferencias desde lo colectivo y llegó al Último Cuarto con una ventaja de 11 (72-61).

El cierre del juego mostró a un Aguada que, a pesar de todo, no bajó los brazos, intentando remontar y llegó a ponerse a tiro. Pero en ese momento apareció Gastón Semiglia, que asumió el protagonismo cuando más lo necesitaba Nacional y con puntos clave, tanto desde el perímetro como en el uno contra uno, terminó de liquidar el pleito. Los últimos minutos sirvieron para rotar jugadores y darles lugar a los juveniles, mientras el marcador se estiraba hasta cifras contundentes.
Nacional dio un golpe de autoridad y se quedó con la primera final en el Antel Arena con un cómodo 102-77. Aprovechó las ausencias de Aguada, jugó mejor en los momentos clave y se adelantó en una serie que será muy disputada.