En una noche cargada de tensión, Nacional selló su pasaje a la final del campeonato tras vencer 85-80 a un combativo Defensor Sporting, en un duelo que mantuvo el suspenso hasta los últimos instantes.
Desde el salto inicial, el conjunto fusionado mostró su urgencia por seguir con vida en la serie. Apostó a una defensa asfixiante, con marcas dobles sobre James Feldeine, y supo lastimar con eficacia desde el perímetro. A eso se sumó una potente volcada de Gordon que encendió al equipo violeta, que tomó la delantera con autoridad. La intensidad era la clave, con ataques bien construidos a partir de penetraciones los locales lograron sacar ventaja en el Primer Cuarto, cerrándolo 23-15 a su favor.

El Segundo Cuarto trajo ajustes importantes en el banco Tricolor. Los ingresos de Gastón Semiglia y Maozinha Pereira ofrecieron soluciones inmediatas, especialmente en transición, castigando los errores defensivos del rival. Nacional fue ganando terreno, con Agustín Méndez y el propio Maozinha imponiendo ritmo y velocidad. Nacional fue aplastante en los segundos 10 minutos de básquetbol, y gracias al liderazgo y la agresividad de Feldeine, que además aportó en defensa, el Bolso con un parcial de 27-16 se fue al descanso con una ventaja de 42-39.
La segunda parte comenzó mejor para el fusionado, pero Nacional tenía a su as de espadas: James Feldeine, quien sostuvo al equipo cuando más lo necesitaba, y junto a Maozinha en las corridas volvieron a poner a los dirigidos por Álvaro Ponce al frente en el marcador. Defensor reaccionó con intensidad, marcando hombre a hombre al dominicano para frenar su influencia, y encontró soluciones ofensivas para emparejar las acciones. Una ráfaga en defensa y una buena transición ofensiva le permitió al local irse al Cuarto definitorio con ventaja 64-58.

Cuando comenzó el Último Cuarto, Nacional salió decidido a cambiar la historia. Con una defensa más ajustada sobre los generadores rivales y con Feldeine retomando el control del juego, volvió la paridad al marcador. Ernesto Oglivie tuvo sus mejores minutos en esta serie, siendo clave tanto en ataque como en rebote ofensivo. Aunque Wright ingresó para darle aire al local con una conversión inesperada, los Tricolores no se desordenaron. Maozinha volvió a aparecer con fuerza en el cierre, y su empuje permitió a Nacional igualar en 78.
El cierre fue todo de Nacional. Oglivie emergió como figura silenciosa, con cuatro puntos fundamentales en el momento más caliente del juego, y una defensa colectiva que anuló cualquier intento de reacción del violeta. Finalmente, Nacional cerró el partido y con el 85-80 final se convirtió en el primer finalista del Campeonato.