Desde el arranque, el Decano intentó imponer condiciones presionando alto y buscando recuperar la pelota cerca del área rival, aunque sin demasiada claridad en los últimos metros. El visitante, por su parte, apostó por la velocidad de sus atacantes y por el juego aéreo como principales armas para inquietar a Luis Mejía. De hecho, las dos ocasiones más destacadas de los primeros veinte minutos fueron una por bando: primero Paolo Calione rozó el gol con un cabezazo tras pelota quieta, y luego el "gaucho" obligó al arquero panameño a lucirse para mandar el balón al córner con una gran atajada.
A Nacional le costaba hacer pie en ofensiva. Lucas Villalba no lograba sacar ventaja por el costado derecho, Eduardo Vargas -hoy jugando como extremo izquierdo- participaba poco y Gonzalo Petit quedaba demasiado aislado entre los zagueros rivales. El conjunto de La Teja se mostraba cómodo con la propuesta, cortando los avances Tricolores y saliendo rápido cada vez que tenía espacio.
Cerca del final del primer tiempo, tanto el “Diente” Nicolás López como un atacante de Progreso intentaron romper el cero con remates desde afuera, pero ambos se fueron desviados, cerrando la primera parte igualados en 0 y con pocas situaciones de peligro real.

Para el complemento, el entrenador Pablo Peirano no dudó en mover el banco. El ingreso de Rómulo Otero por el chileno Eduardo Vargas buscaba darle mayor fluidez a un ataque que no encontraba caminos. A pesar del cambio de nombres, el trámite no varió demasiado. El Decano tenía la intención, pero la visita generaba más peligro, aunque sin la eficacia necesaria en la definición.
Ya superada la hora de juego, el técnico Tricolor insistió con más variantes. Bruno Arady y el "Ojito" Nicolás Rodríguez saltaron al campo en busca de frescura y velocidad por las bandas. Y aunque el peso ofensivo seguía siendo escaso, el gol llegó, aunque no por una jugada elaborada, sino por un error del rival: Lucas Villalba ganó en velocidad por derecha, lanzó un centro al área y, en su intento de despejar, un defensa rival terminó desviando el balón hacia su propio arco, decretando el 1-0 a los 70’ de partido.

La respuesta de los "gauchos" fue inmediata, con una chance clara que no logró concretar. Pero ese fue su último intento con verdadero peligro. Desde entonces, Nacional manejó los tiempos, cerró líneas y no permitió nuevas aproximaciones sobre el arco de Luis Mejía.
El cierre del partido trajo una preocupación con la caída de Jeremía Recoba, que obligó a su reemplazo sobre el final. Sin brillar, el Decano ganó por mínima diferencia, sumó su séptima victoria consecutiva por el Campeonato local y se trepó momentáneamente a lo más alto de la Tabla Anual, superando por dos unidades a Liverpool y alejándose a siete de Peñarol, a falta de la disputa de sus respectivos encuentros este fin de semana.