Este año no fue en setiembre, hubo aforo, y comenzó en la tarde, una hermosa tarde por cierto, pero fue en el Gran Parque Central y los socios lo agradecieron.
El marco no pudo ser mejor, y la ceremonia fue ágil, dinámica y muy animada con la conducción de Magdalena Correa y Pablo Fabregat, dos bolsos de ley.
Uno a uno los socios fueron subiendo a recibir su distinción y en cada uno de ellos había una anécdota, una sonrisa y, por supuesto, más de una lágrima de emoción.
En otro sector del Parque los socios podían sentarse para posar con las 3 Libertadores y las 3 Intercontinentales. Los patrocinadores dijeron presente con activaciones especiales que fueron desde sacarse fotos con los trofeos hasta imprimir su sello de socio en la camiseta.
Nuevamente, la familia Tricolor vivió una noche de emociones donde todo Nacional homenajeó el amor incondicional de los socios a la institución decana del fútbol uruguayo.