
LA ERA DE ESPLENDOR DE LA COPA INTERCONTINENTAL: Por aquellos años, el prestigio de la Copa Intercontinental estaba algo devaluado y el certamen corría riesgo de quedar definitivamente discontinuado. Hasta 1979, la Copa Intercontinental se disputó a dos partidos en régimen de local y visitante, pero los campeones de Europa habían desistido de participar en las últimas ediciones, debido a los tratos recibidos en Sudamérica. La directiva de Nacional presidida por Dante Iocco, se propuso volver a jerarquizar el certamen e impulsó un ambicioso proyecto para disputar la final del mundo en Japón, a un único partido. De esta forma, gracias a la iniciativa de los dirigentes de Nacional, el torneo clubista más importante en el mundo, inició su era de esplendor en Japón, la cual perduró durante más de 35 años, hasta que en 2005 dio paso al actual Mundial de Clubes.

LAS GESTIONES DE LA DIRECTIVA DE NACIONAL: Luego de conquistar la Copa Libertadores, Nacional inició gestiones ante la CSF y la UEFA para disputar la Copa Intercontinental ante el campeón de Europa. El tesorero de Nacional, José Sassón, se contactó con la West Nally, la empresa de patrocinio y marketing deportivo más importante del mundo y acordó jugar la final intercontinental en Tokyo, el 11 de febrero de 1981.
El evento fue patrocinado por la West Nally y por varias firmas comerciales y, además, se vendió la televisación del partido en directo para 41 países.

Por su parte, los japoneses brindaron la organización y el marco ceremonial que el evento merecía, prestigiando y revitalizando a la Copa Intercontinental que estaba en decadencia.
EL PARTIDO Y EL GOL DE VICTORINO: A 10 minutos de comenzado el encuentro, el lateral José Hermes Moreira generó una jugada combinada por derecha con Alberto Bica y Arsenio Luzardo, envió un centro rasante al área, Victorino recepcionó el balón anticipándose a los dos zagueros y tras acomodar el cuerpo con un doble salto sobre el pie de apoyo, remató alto venciendo a Peter Shiltón. ¡!Un golazo!! En el segundo tiempo, Nacional sostuvo el resultado con una gran actuación de la defensa y del arquero Rodolfo Rodríguez y se coronó Campeón del Mundo por segunda vez en su historia. Luego de los festejos en la cancha, la organización del evento efectuó la ceremonia de premiación a los campeones y acto seguido, se inició la vuelta olímpica ante algunos centenares de uruguayos y miles de japoneses, que por primera vez presenciaban un festejo de tal magnitud.
EL CUERPO TÉCNICO Y EL CAPITÁN: El director técnico fue Juan Martín Mugica y el Preparador Físico fue Esteban Gesto, quienes realizaron un exhaustivo análisis del rival y organizaron de manera brillante el viaje y los entrenamientos previos a aquel partido. El Capitán fue Víctor Espárrago, quien a sus 36 años de edad realizó una extraordinaria marca personal sobre Trevor Francis, principal figura del Nottingham.

EL EQUIPO: El equipo había sufrido dos bajas importantes respecto a la oncena titular que había conquistado la Libertadores. En octubre de 1980, Hugo De León había sido transferido a Gremio de Brasil, mientras que Eduardo De la Peña, se lesionó en el “Mundialito” jugado en enero de 1981 y quedó radiado del partido de Japón. El equipo se integró con el arquero Rodolfo Rodríguez, quien tuvo en aquel partido una actuación consagratoria, el lateral José Hermes Moreira, el líbero Juan Carlos Blanco, el stopper Daniel Enríquez, quien sustituyó a De León y el lateral izquierdo Washington González. En el mediocampo jugó Víctor Espárrago como volante central, el rochense Denis Milar, sustituyendo a de De la Peña y el olimareño Arsenio Luzardo, mientras que, en ataque, jugó Alberto Bica como puntero derecho, Julio César Morales como puntero izquierdo y como delantero de área jugó Waldemar Victorino, quien por aquellos años era indiscutidamente el mejor centro delantero del mundo.
Nota Comisión de Historia y Estadísticas de Nacional