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La gesta de 1980 contada por sus protagonistas

La segunda Libertadores de Nacional fue uno de los más ricos episodios de las historia del fútbol uruguayo. Nacional venció al más poderoso de los equipos brasileños, con 5 jugadores de la selección norteña
La dimensión histórica de aquel 1980

Se cumplen 41 años de histórica consagración de Nacional como Campeón de la Copa Libertadores y qué mejor que acudir a los propios protagonistas para poner en valor, para mirar desde la distancia, la dimensión de una definición épica.

Fue la segunda Libertadores de Nacional y la primera vez en la historia de este país en que la Copa más deseada la levantaba un capitán uruguayo en su propia ciudad. 

Cuenta el histórico mediocampista Eduardo De La Peña que el poderío de aquel Inter "era impresionante, sobre todo donde me tocaba jugar a mí, en el mediocampo. Tenían jugadores como Jair Goncalves, Joao Batista y Falcao. Eran 3 jugadores de selección y a eso se le sumaba otros que conformaban un equipo fenomenal. Eso agigantó la victoria".

Pero aún entonces no se tenia plena conciencia del poderío de ese rival. Es que, a diferencia de lo que ocurre hoy, la información era escasa, algunos diarios o revistas, poco de lo que se podía conseguir de alguna imagen de TV y, por supuesto, alguien que pudiese viajar para verlo y analizarlo. 

El Cuerpo Técnico de Juan Martin Mugica y Esteban Gesto no se desvivió por eso y apenas pudieron ver un solo partido de ese Inter pocos días antes de la primera final.

No es que no importara pero tal como cuenta Rodolfo Rodríguez, "Mugica mando a verlos una sola vez unos dias antes, Nosotros no íbamos a cambiar mucho porque ya sabíamos a que jugábamos y sabíamos lo que íbamos a hacer".

Rodolfo, "La Pantera", que brilló después de esas finales en fútbol de Brasil jugando para Santos, entendió recién ahí que, además de ser la base de la selección era el Inter que arrollaba donde jugaba y que salió campeón invicto en un de los campeonatos más fuertes y más duros del mundo en esas décadas. 

"Cómo me voy a olvidar de la forma en que Espárrago se comió en la cancha nada menos que a Falcao, el cerebro de la selección qie después se fue a Italia para sacar campeón a la Roma", recuerda Juan Carlos "Cacho" Blanco 

"Mugica mando a verlos una sola vez unos dias antes, Nosotros no íbamos a cambiar mucho porque ya sabíamos a que jugábamos y sabíamos lo que íbamos a hacer"

¿Qué tenía ese Nacional?

Para Waldemar Victorino "trabajo y disciplina". Para el capitán Víctor Espárrago "mucha humildad, cada uno sabía lo que tenía que hacer en la cancha y se aplicaba a eso". 

Eduardo De La Peña destaca "la convicción del grupo que teníamos. Nosotros considerábamos -y eso lo hablábamos mucho- que solamente teníamos que hacer un gol y si eso pasaba a nosotros era muy difícil que nos convirtieran. Casi imposible". Y así fue. 

Para el flaco Rodolfo Rodríguez la clave fue la forma en que se amalgamaron los más jóvenes como él junto a Hugo De León, Arsenio Luzardo, José Hermes Moreira, Alberto Bica o Washington González, "con los más grandes que volvieron para lograr cosas grandes, como Cacho Blanco, Víctor Espárrago y el Cascarilla (Julio César) Morales". 

Pero había algo más y lo destacan todos: "apoyo y confianza" de la Comisión Directiva y el Cuerpo Técnico. 

Cacho Blanco recuerda que esa Libertadores comenzó con una derrota 3 a 0 contra Bella Vista en el Centenario y "hubo apoyo de Don Dante Iocco y la directiva a al Cuerpo Técnico y de ellos a los jugadores", eso fue fundamental.

En el mismo sentido, Rodolfo Rodríguez recuerda con especial cariño la presencia constante de "don Dante y Cucho Sienra (Rodolfo Sienra Roosen, vicepresidente) 

Nosotros considerábamos -y eso lo hablábamos mucho- que solamente teníamos que hacer un gol y si eso pasaba a nosotros era muy difícil que nos convirtieran. Casi imposible"

La ida en Porto Alegre fue un 0 a 0 enorme "porque el juez no cobro un penal enorme cuando Washington González se metía al área con mucho peligro" recuerda Cacho Blanco.

Nacional dominó y fue superior jugando "de local" en el Beira Río y también en la ciudad de Porto Alegre. "No faltaba nadie, era una locura ese estadio, estaban hasta mis 3 hermanos varones" dice Eduardo De La Peña. Rodolfo Rodríguez, y Espárrago tienen todavía grabado que el centro de Porto Alegre parecía el centro de Montevideo. 

Nacional dominó y fue superior jugando "de local" en el Beira Río y también en la ciudad de Porto Alegre

Se cumplen 41 años de algo mucho más grande que una Libertadores, una gesta épica de Nacional, sus jugadores y su hinchada. Como marca la historia.

Para la vuelta, el Centenario explotaba con 70 mil personas en una noche fría de agosto en la que el estruendo fue ensordecedor cuando Nacional salía a la cancha y la niebla, con el humo de los fuegos artificiales hizo demorar varios minutos el comienzo del partido. 

Rodolfo Rodríguez destaca lo que fue el mediocampo y la defensa "unos leones", De La Peña la solidez del equipo en todas las líneas, Espárrago lo que tuvo que correr a Falcao por toda la cancha, Cacho Blanco lo que metieron todos y la atajada sobre el final de Rodolfo a Jair. Victorino, que aun cuando lo marcaban sin darle un centímetro Mauro Galvao y Mauro Pastor destaca la valentía de ese grupo que se juramentó "nosotros no perdemos finales".

Y llegó el gol, falta sobre la derecha, sobre la América casi en el vértice del área contra el arco de la Amsterdam que explotaba de Bolsos. Cascarilla Morales estaba bastante esquinado para su zurda y Chico Moreira lo miraba de reojo amagando a meter el centro de derecha.

El resto es magia, Morales la tocó metiendo un pase a la raya de fondo sorprendiendo a todos para que Chico Moreira con su velocidad metiera el centro con comba deliciosa y Waldemar Victorino se despegó de todos, cabecó fuerte, abajo, contra los pies del arquero y la mandó a guardar. Como era su costumbre. 

La Libertadores del 80 hasta hoy emociona sus protagonistas que no se cansan de revivirla. Todos la dedican a los hinchas, a los dirigentes que los apoyaron, y todos recuerdan a los que ya no están, como "el oso" Miguel Pereyra, Quique Vázquez, Juan Martin Mugica y muchos otros. 

Se cumplen 41 años de algo mucho más grande que una Libertadores, una gesta épica de Nacional, sus jugadores y su hinchada. Como marca la historia.

Ficha completa del partido en Atilio.uy