A comienzos de 1989, Nacional se consagró campeón de la primera edición de la Recopa Sudamericana y logró el vigesimoprimer título internacional oficial de su historia.
La Recopa Sudamericana, fue instituida por la Confederación Sudamericana de Fútbol para ser disputada entre los campeones de la Copa Libertadores y la Supercopa de la temporada anterior. En aquella primera edición de 1989, se enfrentaron en partidos de ida y vuelta Nacional y Racing de Avellaneda, como respectivos campeones de la Copa Libertadores y la Supercopa de la temporada 1988.
El 31 de Enero, Nacional derrotó a Racing por 1 a 0 en el partido de ida jugado en Montevideo. El encuentro fue tremendamente friccionado, ya que se cometieron 60 infracciones.
Nacional salió a presionar a Racing en su campo y fue el dominador del trámite. William Castro, que fue el mejor jugador del encuentro, Sergio Olivera y Julio Zoppi, tuvieron las principales chances de gol del primer tiempo. Héctor Núñez incluyó a Daniel Fonseca en el campo. 4 minutos después de su ingreso, el juvenil, ganó una pelota disputada ante Lamadrid, cedió a William Castro y picó hacia el área, Castro desbordó por izquierda, envió un centro por bajo que Fonseca logró cambiar por gol.

El 6 de Febrero, se jugó la revancha en el Estadio José Amalfitani de Vélez Sarsfield. Racing, desde el comienzo tomó la iniciativa del partido y la mayor parte del trámite se desarrolló en campo tricolor. Nacional sostuvo aquel encuentro, basado en la solidez y en la jerarquía de su mediocampo, su defensa y Seré.
Sergio Olivera y William Castro, realizaron un impresionante despliegue físico, presionando la salida del rival. Cardaccio fue el mediocampista más destacado, ganando todas las pelotas que disputó y en el fondo, Reveléz anuló a los delanteros Racinguistas.
A los 19 minutos del segundo tiempo, el árbitro paraguayo, sanciona un penal para Racing por una mano sin intención de Tony Gómez. El penal, lo ejecutó el puntero izquierdo Walter Fernández, lo remató con muchísima potencia, cruzado y a media altura, pero Seré voló a su izquierda y contuvo el disparo que parecía inatajable.
Luego del penal, el partido fue otro. Racing siguió atacando y dominando el trámite, pero lo hizo sin convencimiento y hasta con resignación, como dándose cuenta que aquella defensa de Nacional, era inexpugnable, como si cualquier intento fuera a ser desbaratado, por la defensa o en última instancia por Seré.
A partir de ahí sólo enviaron pelotazos al área, que fueron fácilmente resueltos por los zagueros. Faltando 10’ minutos, Núñez incluyó a Saravia para cerrar definitivamente el partido, instantes después, el juez pitó el final y Nacional conquistó el título internacional número 21.
