
Cuando Nacional saltó al campo de juego vestido de gala, con la celeste en el pecho como marca la historia, estallaron las Tribunas del Primer Estadio Mundialista.
El comienzo del encuentro fue muy parejo y fluido, durante los primeros 20 minutos Nacional y Progreso regalaron un encuentro de ida y vuelta, ya que el mediocampo era de tránsito libre.
Sin oposición en la mitad de la cancha los equipos tuvieron la posibilidad de generar peligro sobre el arco rival en varias oportunidades, al minuto de juego Progreso tuvo el primer remate al arco tras un córner, que fue contenido de gran manera por el "Chino" Sergio Rochet.
Nacional no demoró mucho en responderle al "gaucho", a los 6' Matías Zunino tuvo la primera pelota de gol para el Decano, cabeceó bajo contra el caño izquierdo del golero que consiguió rechazar el remate.

El Decano volvió a exigir al arquero de Progreso en dos ocasiones, con un remate lejano de Rafa García -que debió abandonar el campo a los 37 minutos por lesión- y un cabezazo de Gonzalo Bergessio que terminó en las manos del portero.
De los 20' en adelante el partido perdió ritmo, perdió fluidez, Nacional intentó jugar más con el balón, pero ya no consiguió pisar el área rival como lo había hecho en el inicio. Lo mismo le pasó al equipo visitante, que había tenido tres chances claras en los primeros 20 que tapó de manera fenomenal Sergio Rochet.
El final fue cortado y casi sin aproximaciones en los arcos.

El complemento comenzó de la misma forma en la que el encuentro se había ido al entretiempo, muy cortado y con poco fútbol.
A los 11' Progreso marcó el primer y único tanto del encuentro con un remate potente dentro del área que dejó sin chances al "Chino".

Nacional tuvo problemas para generar fútbol en el mediocampo y así hacerle llegar el balón a Gonzalo Bergessio. Durante la primera mitad del complemento al Decano le faltaron ideas, el remate más peligroso en los primeros 20 minutos lo generó el "Capitán", tras una jugada personal encaró por el medio y remató de larga distancia, la pelota pasó muy cerca del palo izquierdo.
El propio Bergessio tuvo la posibilidad de marcar el empate de penal a los 28', sin embargo Formento tapó el remate bajo contra el vertical derecho.
A partir de los 30 minutos Nacional se adueñó de la pelota y del partido, con más ganas que ideas los dirigidos por Martín Ligüera fueron con todo en busca del empate, ante un Progreso que se replegó luego del gol, haciendo difícil encontrar espacios para vulnerar a la defensa.
Faltando poco para el cierre del encuentro Armando Méndez estrelló un balón en el travesaño que pudo significar el empate.
Debido a la carencia de creación, y a la falta de efectividad, el encuentro finalizó con derrota en el retorno del público al Gran Parque Central.
